En julio os presentaba el proyecto Continuadores: Arte vivo andalusí del que formo parte, con este enlace a su blog para el que comencé a escribir. Este mes repito con un texto cercano al anterior, e intentaré hacerlo con más frecuencia, siempre con Tulaytula y su historia de fondo (aunque iré dejando de lado, por no aburriros, su comida y sus sabores).

Esta vez toca volver a cruzar el Atlántico de la mano de una receta 100% toledana y 100% andalusí que en Toledo hemos abadonado (como tantas otras que os iré contando), pero que se mantienen viva y con mil variantes en los países caribeños, especialmente en Colombia: la almojábana, cuya elaboración hacia el siglo XIII le valió en Egipto y el extremo oriental del Mediterráneo el nombre de “la toledana”, gracias a una receta que os cuento en el texto.

 

De Egipto a Cundinamarca pasando por Toledo

 

FOTO: Almojabanera de La Paz (Colombia)

 

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